LEFÖ-IBF, el Centro de Intervención para Víctimas de Trata de Mujeres, es la primera y única organización de protección de víctimas con mandato legal en Austria dedicada a mujeres y niñas afectadas por la trata de mujeres. Con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas, el 30 de julio, queremos poner el foco en los derechos y la protección de las mujeres* y niñas afectadas por la trata, presentar cuatro propuestas clave de reforma y compartir además la noticia de la entrevista que Tamara Schmidt, co-directora de LEFÖ-IBF, dio para la primera temporada del podcast Fem Renaissance de lunation.fm, titulada «Her Body Is Not A Border: Human Trafficking, Gender-Based Violence, and the Reality of Migrant Women in Austria» («Su cuerpo no es una frontera: trata de personas, violencia de género y la realidad de las mujeres migrantes en Austria»).
Desde su fundación en 1998, LEFÖ-IBF defiende los derechos de las sobrevivientes de trata. Más de 25 años de asesoramiento y acompañamiento nos han enseñado algo: una protección eficaz de las víctimas requiere mucho más que la persecución penal. Las mujeres* y niñas necesitan protección, seguridad y un acceso garantizado a sus derechos.
Primero: el período de recuperación y reflexión debe quedar finalmente consagrado en la ley. Las supervivientes necesitan tiempo para estabilizarse, generar confianza y decidir por sí mismas sus próximos pasos. La protección de las víctimas no puede depender de si una superviviente puede participar de inmediato en un proceso penal.
Segundo: el estatus de residencia de las víctimas debe basarse en sus necesidades individuales de protección. Por eso, LEFÖ-IBF exige un permiso de residencia por motivos personales para las supervivientes de trata, que pueda concederse independientemente de un proceso penal en curso. Una residencia segura no solo protege a las víctimas, sino que también es una medida esencial para prevenir la re-trata.
Tercero: la protección de las víctimas debe estar centrada de forma coherente en la persona afectada. Esto significa poner los derechos, la seguridad, la autodeterminación y las necesidades de las supervivientes en el centro de toda decisión, y garantizarles protección, alojamiento seguro, así como apoyo psicosocial, médico y legal.
Cuarto: la protección de las víctimas debe pensarse desde una perspectiva interseccional y feminista. La trata no afecta a todas las mujeres* y niñas por igual. El origen, el estatus migratorio, la edad, la discapacidad u otras experiencias de discriminación influyen en sus realidades de vida y en sus necesidades de apoyo. Una protección eficaz de las víctimas debe tener en cuenta estas realidades diferentes y garantizar a todas las personas afectadas el mismo acceso a la protección y al apoyo.
Además, para nosotras es importante impulsar la producción de conocimiento en torno a la trata de personas y fomentar un diálogo basado en datos sobre su estado actual, incluyendo la violencia de género y la forma en que grupos especialmente vulnerables, como las mujeres* y niñas migrantes, se ven afectados por esta grave violación de los derechos humanos, no solo a nivel global, sino también aquí en Austria.
En conversación con Joanna Li Mengting, Tamara Schmidt habló sobre cómo las dinámicas de género moldean la trata de personas, cómo estas dinámicas se manifiestan en los sectores donde se observa con más frecuencia la trata de mujeres* y niñas, y cómo el trabajo informal, realizado de manera desproporcionada por mujeres* y mujeres* migrantes, dificulta el acceso de las supervivientes a las autoridades estatales y a las ONG.
Podés ver la entrevista completa aquí.