El 8 de marzo, día de lucha feminista, volvimos a salir a las calles para mostrar nuestra fuerza colectiva y decir no a la violencia patriarcal; una violencia que se manifiesta en diversas formas de abuso, discriminación y dominio, y que nos afecta a todas.
Desde los primeros informes sobre las manifestaciones por la igualdad de las mujeres en 1909 en Nueva York, hasta el día en que los movimientos obreros en Europa y América del Norte llevaron a las trabajadoras textiles a las calles para exigir un cambio político, el fin de la escasez de alimentos y mejores condiciones de vida: hoy todas estamos en la calle luchando por un feminismo interseccional universalmente aceptado e interiorizado.
La calle sigue siendo un lugar de resistencia fundamental que no permitiremos que nos arrebaten.
Nos alegró ser ruidosas y combativas junto a muchas otras personas. Nos complació especialmente estar en primera línea junto con nuestras amigas* de Red Edition – Migrant Sex Workers’ Group y destacar la importancia de un feminismo global e interseccional para todas, desde las trabajadoras de cuidados hasta las trabajadoras sexuales. Por ello, nos sentimos orgullosas de haber podido pronunciar un discurso sobre el trabajo sexual migrante.
Para leer el discurso, haz clic aquí.
¡Por un futuro sin violencia patriarcal ni discriminación!